El Buitre Negro

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El Buitre Negro

El buitre negro es la especie más grande del orden Falconiformes, familia Accipitridae, que habita el Paleártico, pudiendo alcanzar los 10 kg de peso y una envergadura alar de unos 295 cm. Es una de las cuatro especies de buitres que crían en la península Ibérica y resulta característica por su color oscuro uniforme, la presencia de plumón negro o grisáceo en la cabeza y plumas lanceoladas en el cuello, que le confieren el aspecto de monje –monachus– que dio origen a su nombre en latín. Es una especie monotípica, en la que existen muy pequeñas variaciones biométricas entre individuos de distintas áreas geográficas, siendo los de la península Ibérica los más pequeños.

Presenta características morfológicas que le otorgan una especialización respecto a otras aves carroñeras ibéricas: tiene un pico robusto y fuerte preparado para el desgarro de piezas duras (músculos, pieles y tejidos cartilaginosos) en los cadáveres de los que se alimenta. Las plumas están ausentes de la cabeza, lo que evita que supongan interferencia por rotura, impregnación o reducción
de la visibilidad durante la ingestión de las partes internas de las carroñas.

Sus garras tienen capacidad prensil reducida, con dedos largos y tarsos y uñas fuertes. Con ellas, son capaces de matar alguna pequeña presa moribunda (Donázar, 1993). La coloración del pico está bien
definida, la parte córnea más externa es de color oscuro y la mitad interna de tonos rosas o violáceos, que varían con la edad. Tienen alas anchas y rectangulares; durante los vuelos de planeo generalmente proyectan una imagen horizontal recta (vista desde el frente), ligeramente curvada en la parte más externa de las alas. Si se observa desde abajo, su cuerpo forma una figura rectangular, con la parte interna de las alas ligeramente más anchas, y 6 o 7 plumas primarias destacando como «dedos» exteriores. La cola tiene forma de cuña ancha y no muy apuntada.

La cabeza no sobresale mucho de la silueta. El color general en vuelo es marrón oscuro uniforme, aunque si las condiciones de luminosidad son buenas se aprecian ligeras diferencias de tonalidad entre las infracobertoras alares, que son más oscuras, y las plumas de vuelo (rémiges primarias y secundarias).

El buitre negro es una especie que selecciona hábitats forestales para el establecimiento de sus nidos, mientras que habita un espectro de ambientes más amplio para conseguir el alimento. En el caso de España construye sus plataformas de nidificación sobre árboles ubicados entre los 200 y los 1.900 m s.n.m, en masas boscosas bien desarrolladas. Son varios los tipos de formaciones seleccionadas en las
que cría: bosques mediterráneos maduros, con nidos situados en alcornoques Quercus suber, encina Quercus ilex, enebros Juniperus oxycedrus y madroños Arbutus unedo, bosques supramediterráneos en Pinus sylvestris y Pinus nigra, bosques mediterráneos de coníferas Pinus pinaster y acantilados con vegetación en costas mediterráneas en Pinus halepensis.

Muestra preferencias por zonas alejadas de la presencia humana, prefiriendo árboles maduros para ubicar sus nidos, en laderas orientadas al sur (aunque depende de la disponibilidad de masas arbóreas), en la parte superior de laderas de fuerte pendiente, en zonas de climas no extremos y con claros cercanos –pedrizas, por ejemplo–. Excepcionalmente pueden realizar las puestas en el suelo, en acantilados y roquedos. Esta excepción resulta frecuente en las poblaciones del centro de Asia.

Organización social

El buitre negro se reproduce en colonias laxas, sistema que comparte propiedades de colonialidad y territorialidad. Por un lado, los nidos se concentran en espacios delimitados y distantes entre sí, por lo que se identifican diferentes colonias de la especie. Por otro lado, la estructura interna de la colonia funciona como un entramado de territorios que los buitres negros defienden variablemente.

Existen nidos muy próximos, incluso en el mismo árbol, cuyo uso va siendo alternado por una misma pareja. A una distancia que puede variar desde decenas hasta varios cientos de metros se encuentran los nidos de las parejas más cercanas. La distancia entre colonias depende del hábitat disponible, y la superficie de éstas puede extenderse por varios cientos de kilómetros cuadrados, como la colonia de Sierra de San Pedro (Extremadura) o en escasas decenas, como Navafría (Segovia).

Alimentación

El buitre negro se alimenta de restos de animales muertos, de numerosas especies de ganado y de fauna silvestre. La mayor parte de su dieta la componen mamíferos, existiendo variación del tipo de carroña explotada según la disponibilidad, el área geográfica y la época del año. Selecciona piezas no muy grandes, con lo que evita de forma parcial la interacción con los buitres leonados, que sí seleccionan carroñas de grandes ungulados. Así, el conejo tiene gran importancia en la dieta del buitre negro, con porcentajes de aparición en su dieta del 45-60% en áreas de Huelva, Badajoz, Sistema Central, Montes de
Toledo o Sierra de Andújar.

Problemáticas de conservación

El buitre negro tiene varios factores de amenaza que condicionan su viabilidad poblacional, que provocan mortalidad no natural de individuos o afectan a las actividades vitales, especialmente a la reproducción.

– Envenenamiento
– Reducción de la disponibilidad de alimento
– Molestias por actividades humanas en zonas de cría

Foto: Buitre negro en el Parque Nacional de Monfragüe (Extremadura)
© Jorge Sierra / WWF España

2017-12-06T20:40:51+00:00 01-08-2016|Animales|